Lampard: reacción táctiva vs reacción emocional

El fútbol tiene un componente de irresistible atracción en cuanto a la capacidad que tiene el aficionado de empatizar o de sentir como muy suyas las sensaciones que pueden pasar por los jugadores. A partir de ahí se han visto algunas de las escenas que más acercan el fútbol profesional al aficionado, pequeñas o grandes historias que dejan algunas estampas imborrables, más ahora con el archivo infinito que es internet, que ayudan a nutrir de mística a lo que empezó como un juego.


Una de esas pequeñas historias de las que hablo se pudo ver ayer por la tarde en Manchester. En el partido del día que enfrentaba al imparable Chelsea de Mourinho y al actual campeón del torneo, el Manchester City de Pellegrini. El choque entre dos auténticos equipazos que venían de resultados no positivos en su inicio en Champions y que veían en este partido la oportunidad de incrementar el aspecto anímico de cara a las próximas semanas.
Un partido que el técnico portugués de los blues planteó a la perfección, reduciendo a la mínima expresión el poderío ofensivo de los skyblues (vaya con el fútbol moderno que los dos equipos jugaron de azul) y haciendo que su pareja de centrales, Kompany - Mangala, se convirtieran en los mejores jugadores del partido.
Merece mención especial Mangala, sin hacer mucho ruido se había convertido en uno de los mejores centrales fuera de las grandes ligas y en su estreno en Premier se pudieron ver sus mejores cualidades como son la anticipación y la capacidad de corregir cuando la defensa se ve expuesta.

Y en medio de tanta atadura táctica y miedo, digamoslo claramente, a tener los suficientes desajuste como para no conceder un gol, llegó el tanto de Schurrle. Es complicado encontrar un error en el repligue del City cuando una contra está tan bien tirada. Todos los jugadores del Chelsea que intervienen desde que Hazard cambia la orientación del juego cuando parecía desarmada la contra corren hacia la portería de Hart con todo el sentido: ser opción de pase hacia adelante o provocar la duda en el defensa que corre hacia atrás: ¿debo tapar esa línea de pase o debo interceptar al pasador? Una contra perfecta que lleva la firma de autor de José Mourinho.



En aquel momento el City ya contaba con un jugador menos y encajar un gol después de ver cómo había sido incapaz de crear peligro real sobre el arco de Courtois empujaba a pensar que Mourinho cerraría el partido tapando líneas de pase, espacios y cediendo el control del balón (que no del espacio) a un equipo que no se había mostrado lo suficientemente creativo y rápido como para desordenar a su rival.
Y en estas que Pellegrini tira de Frank Lampard. El que fue icono del mejor Chelsea de la historia que, por los senderos que adopta el fútbol moderno, para en un equipo que va a pelear por los mismo objetivos que el equipo que le dio todo en la élite.

Fueron sólo trece minutos, su segundo partido como jugador del City, hizo un gol y estuvo a punto de hacer un segundo que hubiera metido, si no lo hizo con un sólo tanto, a este partido entre los históricos de la Premier League. A las alturas de competición en las que estamos, el gol no gana lo suficiente como para poder decir que decide algo más allá del reparto de puntos, pero la secuencia de imágenes que dejó tras lograrse, son de aquellas que un hincha no olvidará jamás. Su cara de contrariedad tras conseguir el tanto, cómo se despidió de los aficionados visitantes, con una mezcla de disculpa y agradecimiento por la compresión o cómo abandonó el campo entre los saludos cómplices de los que hasta hace no mucho habían sido sus compañeros han sido las imágenes del fin de semana.

Tal fue el impacto del gol de Lampard al Chelsea, que provocó la sinceridad cruda de un José Mourinho que no encontraba en el punto fuera conseguido suficiente premio a la performance de su equipo. 'Cuando decidió fichar por un rival del Chelsea, las historias de amor se acabaron'.



Siendo muy acertado el comentario de Mourinho sobre la incorporación de Lampard a este partido en una situación tan concreta, lo cierto es que el que fue su jugador hasta hace bien poco, aporta al City, un equipo con una personalidad muy marcada a partir del corte de sus mediocentros, un nuevo perfil que, en partidos como el ayer, puede ayudar a desatascar defensas como las que planteó el Chelsea en el Etihad. 
Mientra que Yaya Toure, uno de los mejores jugadores de la Premier, irrumpe en el ataque desde una posición retrasada en conducciones, algo que también gusta a Fernandinho, Lampard aparece en los espacios siendo una opción de pase. Un recurso tan díficil de controlar como una potente carrera de Toure y que ayer fue más efectiva.

Van a ser pocas semanas las que podamos ver a Lampard como citizen antes de enrolarse de manera efectiva a la MLS, pero deberíamos estar atentos a qué va a aportar a un equipo que aspira a todo a partir de un medio del campo tan potente.

Klopp planifica, Grosskreutz ejecuta

Cuenta Pep Guardiola en un libro publicado recientemente sobre sus primeros meses al cargo del Bayern de Munich, que uno de los detalles que más le ha impactado del fútbol alemán con respecto al resto es la capacidad de todos los equipo germanos para hacer contraataques de calidad, es decir, de pocos toques, veloces y absolutamente verticales.

Al frente del equipo bávaro el entrenador catalán está viviendo un caminar tranquilo en los torneos locales, algún que otro partido cuesta sacar más que otro, pero hay un rival que si le ha plantado cara a partir de ese contraataque que tanto ha llamado la atención de Guardiola: El Borussia Dortmund. El equipo de Jürgen Klopp perfecciona temporada tras temporada este arte hasta el punto de ser uno de los equipos con una transición de defensa a ataque más letal de entre la élite europea sin importar que vayan cambiando los nombres de los ejecutores.

Un buen ejemplo de lo que os cuento se puedo ver anoche en su estreno en este nuevo curso de Champions ante el Arsenal, en el partido de la jornada de la tanda de encuentros del martes. Un enfentamiento que ya pudimos ver hace unos meses con ambos equipos en situaciones muy distantes a las que viven ahora y que nos mostró a un Arsenal pragmático, competitivo y paciente para encontrar ese resultado que le mantuviera vivo en el torneo ante un BVB que no se encontró cómodo ni con espacios para desarrollar su idea con la fluidez necesaria.
Muy en cuenta tuvo que tener en la previa Klopp aquel partido para buscar la manera de que su equipo fuera lo suficientemente intenso para provocar errores en el rival y destrozarlo con la velocidad de sus atacantes. Le salió bien.


Tras la victoria cómoda por 2-0 (que pudo haberse 'abierto' antes y ser más amplia) el entrenador local reconocía que preparó a su equipo para apretar mucho al Arsenal, ahogarles y, a partir de ahí, correr. Un plan sencillo que ejecutado a la perfección ante un rival que fue muy débil en cuanto a que no supo hacer daño con el balón, corrió mal 'hacia atrás' y en donde Wegner no tuvo una dirección de campo acertada, presentó ante el BVB un cúmulo de defectos ideales para que el plan de Klopp saliera a la perfección.

Y de entre el cúmulo de nombres de nivel que se vio en un partido del corte del de anoche, el de Grosskreutz surgió para romper una lanza por el jugador gregario. El jugador de Dortmund llegó al primer equipo un año después de que lo hiciera Klopp y ha vivido a la sombra de nombres como los de Götze, Reus, Blazsczykowski, Lewandowski, Kagawa, Barrios, Gundogan, Sahin, Hummels o Subotic, nombres que hemos ido ligando a los últimos hitos deportivos de los amarillos pero siempre el de Kevin Grosskreutz ha estado detrás. Como lateral por uno un otro costado, más avanzado también en banda, como interior o como Klopp haya decidido alinearle, el rendimiento de Grosskreutz siempre ha sido alto, no es un jugador brillante, pero sí de los que acaba los partidos vacío por un trabajo defensivo constante y una ayuda en ataque inteligente.
Anoche firmó uno de esos partidos en los que aparecía por todos lados para hacer algo bien en favor de un compañero y encarnó sobre el césped la idea que rondó la cabeza de Klopp para superar al Arsenal.

Para el Borussia Dortmund vencer el primer duelo directo ante el rival por la primera plaza de grupo con una ventaja de 2-0 y sobre todo, el mensaje que envío al resto de componentes del grupo (Anderlecth y Galatsaray que empataron a uno), ejerce de refuerzo moral que ayuda a recuperar fuerzas tras el esfuerzo de anoche y hace que el aficionado se pregunte cómo rendirá este equipo cuando se vayan reincorporando los jugadores que faltan por lesión.


Bonus tracks
  • El partidazo de Bender
  • Contraatacar con Aubameyang siempre será más fácil
  • Se cumple la norma clave para estos planteamientos: finalizar. Veintitrés tiros a puerta (seis entre palos)

Así arrancó la Grecia de Ranieri

Una de las decisiones más llamativas tras el final de la pasada Copa del Mundo fue la llegada de Claudio Ranieri al banquillo de la selección de Grecia. Y desde luego no se pudo decir que los helenos hubieran protagonizado un Mundial por debajo de sus expectativas ya que por primera vez en su historia pasaron de la fase de grupos tras Argentina y dejando en el camino a uno de los equipos que apuntaban a dar que hablar como lo fue Bosnia.

La eliminación por penalties ante Costa Rica, más allá del papel tico en el Mundial, seguro que no fue tomada de buen gusto desde los puestos donde se toman las decisiones y decidieron dar un golpe de timón con la contratación del técnico italiano. 
Habrá quien pueda pensar que estaba escrito en el destino que Ranieri y un equipo como el griego debían encontrarse 'en el camino' por sus grandes hitos a partir de un fútbol reactivo y de fuerte intensidad defensiva.

Pero más allá de esa percepción había algo de evolutivo en el nombramiento de Fernando Santos que poco o nada tiene que ver con el paso que se da con la llegada de Ranieri. Es innegable que el ex técnico del Valencia tiene una amplia experiencia en el primer nivel europeo con estancias en equipos como la Fiorentina, el Atlético de Madrid, el Chelsea, el Inter o el paso por la Ligue 2 para ascender al Mónaco. Del mismo modo en que Santos llegó al cargo con mucha más experiencia en el fútbol griego, metiéndose con el PAOK en la lucha de dos que es la Liga Griega. Incluso se preocupó en que 'su' selección fuera un equipo con más recursos que lo que se había visto hasta entonces desde que el equipo alcanzara la gloria con la Eurocopa de 2004.

Así, volviendo al presente, el partido entre Grecia y Rumanía que abría el Grupo F de la fase de clasificación para la Euro de 2016 no sólo tenía el atractivo de ver a los dos candidatos a la clasificación directa desde esta altura de torneo enfrentarse ya en el primer partido, sino también de ver los primeros trazos de la Grecia de Claudio Ranieri... y no pudo.



El tempranero gol de Marica vino precedido de algún ataque en el que los puntas rumanos ya habían detectado la fragilidad de la defensa local, que simplemente ante balones directos, había cometido ya varios errores individuales y colectivos. 
Y eso que Ranieri, había presentado un primer once bastante familiar, con sus tres mejores atacantes y un centro del campo bastante técnico. Además la presencia de Manolas y Papastathopoulos en el centro de la zaga debía de imponerse a Marica como referencia. 

Pero algunos de los ajustes que introdujo el nuevo seleccionador no hicieron más que descordinar al equipo. El primero de ellos, quizás fruto por un gol tan repentino, fue el de sacar muchos metros de su frontal a la defensa, provocando un escenario poco cómodo para ellos como el de 'correr hacia atrás'. Tampoco funcionó 'el retorno' de Tatchtsidis y de Samaris, creando un espacio que dio mucho oxígeno a Rumanía entre sus espaldas y los centrales. Además Mandalos parecía demasiado alejado como para no evitar superioridades rumanas en las segundas jugadas.
Aunque tal vez el cambio más 'radical' que introdujo Ranieri fue el rol y posición de Samaras en el ataque. Acostumbrados a ver al nuevo jugador del QPR como un falso extremo zurdo a partir del cual se proyectaba todo el juego de ataque de los griegos en épocas anteriores, una posición mucho más centrada, prácticamente de doble 9 junto a Mitroglou, sacó del partido a Samaras del partido reduciendo su participación y, con ella, quitando la claridad en los momentos en los que Grecia tuvo el balón cerca del área de Tatarusanu.



Tal fue la poca incidencia de Samaras en el partido que tras el descanso dejó su puesto al joven Diamantakos (de los más destacados en la inferiores griegas) sumándose en este periodo a la muestra de falta de creatividad por parte del equipo heleno. Ni con un hombre más tras la expulsión de Marica por doble amarilla fue capaz Grecia de encontrar espacios y, el repliegue extremo de Rumanía, que ya había hecho su faena con creces.

La derrota, por suerte para Ranieri, no deja de ser de las asumibles dentro del grupo, pero seguramente le obligue a no fallar hasta que tenga que viajar a Los Cárpatos para ver de nuevo al equipo de Piturca, quien se cobró venganza tras la repesca que le dejó fuera del Mundial ante los griegos hace unos meses.

Top 20 fichajes mercado estival 2014

Desde que nos empujar a tomarnos el fútbol como algo más que un juego, el periodo del mercado de fichajes es una de las etapas del año futbolística que con más acierto entretiene a los aficionados europeos ante la falta de fútbol de primer nivel. Tiene, de forma sorprendente, un último hilo de nostalgia cuando observamos cómo las llegadas de nuevos jugadores provocan entre los hinchas una renovación de ilusiones de cara al curso que se inicia. Si vienes de ganarlo todo, pienas que ese nuevo delantero te ayudará a mantenerte entre los candidatos a los títulos, si por el contrario sufriste en la última jornada por mantener la categoría, lees el nombre de ese defensa como el del nuevo líder para una zaga que no será un coladero.

Una vez más me permito recoger en esta bitácora los nombres que más me han llamado la atención fuera de las que han sido llegadas a nuestra Liga. Algunos porque dan un paso importante en su carrera, otros porque tiene que recuperar el crédito perdido y algunos porque tengo la impresión de que van a protagonizar un gran año en su nuevo equipo.
Una lista muy personal para las que os invito a completar con vuestras preferencias.
 

Ciro Immobile (del Torino al BVB)
Uno de los nuevos nombres del Calcio ha sido el elegido por el Borussia Dortmund para llenar el hueco que ha dejado la salida de Lewandowski al Bayern. El joven punta italiano tiene condiciones para cumplir con el reto, si bien el salto entre culturas futbolísticas y exigencias en cuanto a objetivos, focalizan la atención de este movimiento en ver cómo se adapta.

 
Hakan Calhanoglu (del Hamburgo al Bayer Leverkusen)
Uno de los mejores jugadores de la pasada Bundesliga deja a un Hamburgo que se ganó la permanencia la promoción para llegar a un equipo más acorde con las expectativas que generó el pasado curso. Un Bayer Leverkusen que desde la sombra que proyectan Bayern y BVB se afianza como una tercera y complicada opción para el título más el aliciente de verle jugar en Europa.

Alexis Sánchez (del FC Barcelona al Arsenal)
Después de un irregular paso por el Barça su salida hacia la Premier se antoja como un destino idóneo para recuperar la sensaciones y potenciar las virtudes que le colocaron entre los mejores atacantes del pasado Mundial.
Salir de la exigencia máxima sin renunciar a la élite de objetivos deportivos en un club donde esperan delanteros de sus características.

Diego Costa (del Atlético de Madrid al Chelsea)
Después de un año fantástico, José Mourinho elige al hispano-brasileño para ser la referencia ofensiva del equipo en busca de asentar las bases de un Chelsea que finaliza el paso desde que ganó su ansiada Champions. Su adaptación al equipo ha sido inmediata y su impacto en la Premier súbito. Queda saber si su carácter le jugará alguna mala pasada en un torneo mucho más preocupado por las formas que en España.

Lazar Markovic (del Benfica al Liverpool)
Sin haberse asentado todavía en la aristocracia europea, la velocidad con la que Markovic va quemando etapas merece que se le preste atención. Después de erigirse como un jugador clave en la canalización del juego del Benfica, su arribo al Liverpool post Suárez abre un llamativo abanico de posibilidades ofensivas donde el serbio debe tener un papel relevante.

Luke Shaw (del Southampton al United)
Quizás no haya sido el mejor verano para hablar de grandes sumas en concepto de traspasos alrededor de Old Trafford y de todos es sabido que el 'mercado interior' en la Premier tiende a tener precios muy altos, pero la compra de Shaw por parte del United es un movimiento tan esperado (sobre todo tras la salida de Evra -luego se podría debatir tras las llegadas de Rojo y Blind-) como de importancia por lo que se ha movido en cuanto a dinero.

Romulo (del Hellas Verona a la Juventus)
En medio de un centro del campo muy completo por lo variado y acertado de los perfiles que presenta, el fichaje de Rómulo por parte de la Juve viene a dar continuidad a esta idea bajo una nueva dirección del equipo. Dos puntales clave como Pogba y Pirlo, suman un nuevo escudero junto a Marchisio o Asamoah (también debatible el rolo del ghanés).

'Michu' (del Swansea al Nápoles)
Después de mostrar todo su potencial en una de los equipos más atractivos de la Premier, el delantero asturiano protagoniza un cambio de equipo arriesgado pero acorde con la necesidad de dar un paso más ambicioso en su carrera. Que 'Michu' se encuentre con Benítez, seguro que además le ayudara a completar ciertos puntos de su juego a reforzar.



Yann M'Vila (del Rubin Kazan al Inter de Milan)
En un verano poco agitado en la zona neroazzurra de Milan, M'Vila supone uno de los nombres de peso en el apartado de llegadas del Inter. Después de protagonizar una aparición ilusionante en Francia su paso por el fútbol del Este no ayudó a que su progresión cumpliera con lo esperado. Esta nueva etapa en su carrera debe servir para recordarnos por qué levantó tantas expectativas en un club que necesita un jugador de su corte para comenzar a resurgir.

Diego López (del Real Madrid al AC Milan)
Protagonista no deseado de una polémica no buscada por él, la posibilidad de no ser el titular después de un buen año empujó al portero a buscar un nuevo destino y el Milan parece el acertado. Neceistados de un portero que sume la seguridad de la que ha hecho gala y sin la presión de tener que justificar su titularidad en cada partido, será clave para la vuelta del Milan a la élite.
 
Ashley Cole (del Chelsea a la Roma)
Después de tantos años en la élite, un cambio tan drástico en cuanto a liga, equipo y objetivos deben liberar a Cole de la presión que venía sufriendo en los últimos tiempos, con compañeros de posición empujando fuerte y cerrar ciclo en un equipo donde lo ha ganado todo. La Roma, con una buena política de incorporaciones, parte como uno de los candidatos al título y agradecerá la experiencia del lateral inglés.

Alphonse Areola (del PSG al Bastia)
El joven portero del PSG ha demostrado en categorías inferiores ser uno meta con una proyección más que interesante y la posibilidad de no poder jugar semanalmente con el equipo ha provocado la segunda cesión consecutiva. Esto debe servir para que llegue muy rodado a ser el relevo de un Sirigu que dejará el listón muy alto.
 
Abdel Barrada (del Al Jazira al Olympique de Marsella)
Uno de los proyectos a seguir esta temporada es el OM de Bielsa, la salida de Valbuena fue casi seguida de la llegada del internacional marroquí del que se espera que no acuse la salida de la competitividad cuando cambió la Liga española por el fútbol en los Emiratos Árabes. La ductilidad de los sistemas del técnico argentino deben exprimir la capacidad de aprovechar espacios de Barrada.

Lucas Barrios (del Spartak de Moscú al Montpellier)
Desde su salida del BVB, Barrios no ha sido capaz de recuperar el nivel que le puso en boca de todos (si nos perdonan en el fútbol chino). Su paso por Rusia no ha servido para ver su mejor versión y por ello, una Liga con condiciones más cómodas para su juego de 9 pueden ayudar a volver a ver al mejor Barrios. Justo en un equipo que desde la salida de Giroud, busca ese referente en el área. 
 
David Luiz (del Chelsea al PSG)
Un defensa de instinto, con lagunas pero de presencia imponente en las dos áreas llega al PSG para juntarse con su 'amigo' Thiago Silva y dar una puntada más al proyecto de campeón de Champions que se trabaja desde hace unos años en la 'Ciudad de la Luz', una primera salida más limpia y un nuevo recurso ofensivo si consigue que la concentración no le falle durante los partidos para un equipo que debe salir de la Ibradependencia.



Ricky van Wolfswinkel (del Norwich al Saint Etienne) 
El fútbol holandés, cantera inagotable de 9 de área de primer nivel, nos ofreció a un van Wolfswinkel que parecía ser el relevo de Huntelaar  - Van Persie en la Oranje y tener como destino hacer los goles en algún equipo de primera línea. Su salida hacia el nuevo proyecto del Sporting de Portugal sorprendió pero no afectó a sus números hasta el punto de tener una oportunidad en Premier en la que no se dieron las condiciones para explotar definitivamente. Su traspaso al Saint Etienne puede tomarse como un paso hacia atrás para dar dos hacia adelante o... perderle la pista de forma definitiva.

Bebé (del United al Benfica)
Una de las historias más impactantes del fútbol reciente acabó convertida en un una chascarrillo entre los hinchas del United mientras 'Bebé' hacia goles en el Nacional portugués hasta el punto de llamar la atención de un primer espada como el Benfica. Liberado ahora de tanta sorna, puede acabar de escribir su particular fábula en el primer nivel.
 
Adrián (del Atlético de Madrid al Oporto)
Uno de los bastantes españoles que ha llevado Lopetegui al Oporto pero con una diferencia de todos ellos. Mientras Oliver, Tello o José Ángel llegan para acabar de explotar, el asturiano busca recuperar el nivel que le convirtió en objeto de deseo hace un par de campañas como acompañante de Falcao. El ritmo que busca imprimir el Oporto a sus partidos debe ayudar a ello, pero todavía (es pronto) no se ve en el escenario adecuado.


Bonus track

Lista actualizada de los 10 fichajes más caros de la historia


The Cesc Factor

El arranque del Chelsea en una nueva edición de la Premier se producía en el humilde campo del recién ascendido Burnley. Un partido con tantos polos alejados y, en teoría que luego se convirtió en práctica, tanta diferencia de recursos competitivos que parecía complicado encontrar puntos de interés en una noche de lunes fuera de la victoria del equipo de José Mourinho.

El gol inicial de los locales dio vida y ritmo al partido hasta que el árbitro mandó a los dos equipos a los vestuarios tras finalizar los primeros cuarenta y cinco minutos. El Chelsea ya había volteado el marcador y dio paso a una segunda mitad donde dominó con la pelota y la posición para controlar el partido y no dar la posibilidad al Burnley de creer en poder reducir la diferencia a basa de un fútbol directo o de una presión alta.
Un resultado que no soprendió a nadie y que significó la suma de los primeros tres puntos para uno de los candidatos a llevarse el título en la primera jornada.


Y en medio de este partido aparece la figura de Cesc Fábregas. El futbolista catalán, protagonista de uno de los traspasos más relevantes del verano, fue el mejor jugador del partido en cuanto a que dirigió al equipo con maestría marcando cuando había que ser verticales y veloces y cuando se debía madurar más la posesión.
Formó en el once en la posición de doble pivote junto a Matic (otro que hizo un partido soberbio) cuando el equipo tenía la pelota para formar parte de la línea de cuatro jugadores tras Diego Costa en el momento en el que tocaba trabajar por la recuperación. Es importante destacar que gracias a las características del serbio en cuanto a posicionamiento para recuperar y defender el espacio y condiciones técnicas para ayudar en una salida limpia desde atrás, el sistema parecía el más indicado para que Cesc tuviera el impacto que tuvo en el encuentro.



Tras el partido vinieron a mi cabeza rápidamente los recuerdos de sus primeros partidos con el Barcelona, señalado por todos como el sucesor de Xavi, pero ubicado desde el principio por Guardiola en una posición más adelantada, juntándolo mucho con Messi, casi hasta crear una figura de doble falso 9 donde los espacios que generaba el argentino era atacados por el 4, sumando así una importante cantidad de goles al inicio de aquella campaña.
El paso de los partidos en Can Barça significó el incrustar a Cesc en una zona algo más atrasada, por delante de Busquets y con mucho jugador por delante esperando el balón al pie. Tenía muchos receptores pero menos espacio tanto para buscar el pase a la zona libre como para ir él a ocuparla. Justo las dos opciones que nos habían maravillado en sus primeros meses en Barcelona.
Tampoco el nivel de concentración de Cesc fue el óptimo, arrastrando una tendencia más vertical de su periodo Premier que en cierta parte rompía con la intención de controlar y defender con el balón.

Incluso viajando un poco más atrás en el tiempo, haciendo un vago repaso por sus años en el Arsenal, podemos observar como apareció en el equipo como el relevo de Patrick Viera y que, tal vez, si los gunners no han pujado fuerte por él es porque cuentan para el puesto que podría ocupar con Özil, Cazorla o Wilshere y nos conduce a la gran pregunta: ¿funcionaría el actual Cesc como 4 en un equipo con tres centrocampistas?
Seguro que a lo largo del año Mourinho probará y será interesante ver si el portugués da con la tecla para que el de Arenys sea igual de determinante en el juego desde ahí, cambiado llegada por clarividencia en la construcción, un caso parecido, quizás, al rol de Xabi Alonso en 'su' Real Madrid con Khedira por delante.

Aún así, tras sólo un partido oficial, todo esto no son más que anotaciones en esta libreta virtual para sumar un foco de interés nuevo a los partidos de los blues.


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