No somos un fútbol táctico

por | 15:44:00
Esta es a la conclusión a la que he llegado después de estar dos semanas dándole vueltas a la cabeza. Puede parecer una soberana tontería, pero en las próximas líneas intentaré explicar las razones por las que me parece muy grave.

Todo empezó hace dos semanas. El milagro del streaming me estaba permitiendo ver el Brujas-Valencia que ninguna televisión ofrecía en abierto en España. La suerte decidió que fuera un canal argentino el que me ofreciera el partido y dos comentaristas amenizaban el partido mejor que la media de los comentaristas españoles.

Estos dos comentaristas fueron los que me hicieron pensar. Después del 1-0, a favor de los belgas, uno de ellos exclamaba atónito: “Estos españoles no cambian de sistema táctico ni aunque vayan perdiendo, si observás bien ningún equipo de la Liga se atreve a jugar con tres defensas ni aunque sólo haya un delantero atacando”. Esta reflexión me hizo pensar. La verdad es que para ese partido no tenía mucho sentido porque el Valencia jugaba con 10 y sólo quería que el partido se acabara, pero ¿somos los equipos españoles tan cerrados tácticamente?

Enseguida me puse a darle vueltas a la cabeza, buscando equipos que jugaran diferente. Lo primero que me vino a la cabeza fue el Barça de Guardiola, pero no es lo que yo buscaba. Quería encontrar un equipo que jugara de forma diferente según sus necesidades. Lo único aproximado que encontré en mi memoria fue el Deportivo del año pasado. Sus problemas en defensa hicieron que muchos partidos jugara con una defensa de cinco y otros con el habitual 1-4-4-2. Nada más.

¿Por qué es importante? Porque para que un equipo sepa solucionar problemas ha de tener armas tácticas que utilizar. Pero en España hace años que no escucho que un entrenador ha cambiado de sistema para ganar una batalla táctica y eso me preocupa sobre todo en enfrentamientos internacionales. Esos partidos en que necesitas ganar para clasificarte o necesitas aguantar un resultado. Pero tenía razón el comentarista argentino, en España nos da igual lo que nos estemos jugando que siempre vamos con el manido doble pivote a todas partes, aunque el otro equipo esté defendiendo con 9.

Es algo que siempre he admirado de los equipos italianos. Que cuando necesitan algo, plantean el partido para conseguirlo, desde el principio, sin tregua. En España nos confiamos al mejor equipo y a este pensamiento: Si este es mi mejor equipo, es el que tengo que sacar para ganar. Pero muchas veces el mejor equipo no consigue el objetivo, porque este era muy difícil y se necesitaba arriesgar y para arriesgar hay que usar lo que los americanos llaman “equipos especiales”.

El otro día Unai Emery me sorprendió en el partido de vuelta de la Europa League. Varió el sistema y jugó con un 1-3-5-2 muy volcado hacia la banda izquierda por la que entraba como falso lateral Miguel. Fueron los 45 minutos de más riesgo de Emery en tres años en Valencia, pero en el descanso volvió a la monotonía y a su sistema habitual. Hasta la prórroga no pudo rematar el partido y ese cansancio lo pagó el domingo en el Calderón.

Ahora pienso en la Selección y en que se va a enfrentar a países que saben utilizar esas otras armas mejor que nosotros. Argentina, Alemania, Italia, Inglaterra o Francia son países que saben que no necesitan ser los mejores para ganar el Mundial, simplemente les hace falta ser diferentes y tener ese punto de suerte que a lo largo de la historia han necesitado los ganadores. ¿Sabrá España dar un paso hacia adelante en su madurez como país futbolístico o volveremos a chocar contra el otro fútbol?
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