Toco y me voy: La noche que Boca resucitó

por | 22:27:00
En esta última jornada en el Apertura 2009 se disputaba un partido que llamaba poderosamente la atención: Boca Juniors, el equipo de la mitad más uno, recibía al líder y campeón del último Clausura, Vélez Sarsfield. En la Casa Amarilla no se respiraba el mejor ambiente para un choque de tal calibre.

La temporada de los Xeneizes no está siendo la mejor, malos resultados, tempranas eliminaciones de los torneos continentales, muchas polémicas y una sensación de inestabilidad en todos los estamentos del club que tiene difícil vía de escape.

Una derrota, o un empate agónico podría suponer la salida del "Coco" Basile, casi dejando a los pies de los caballos a los jugadores (que no hubiera sido el primer roce entre jugadores e hinchada). Y es que, llamadme maniático, pero tener dos entrenadores en un mismo organigrama (Bianchi de manager, con mucha gente queriendo que asuma y Basile en el banco, "comiéndose los marrones") crea muchas rencillas innecesarias.

Por todo esto, y quizás por alguna cosa más que se me escapa, dicen, cuentan, que hubo una conjura por parte de los jugadores más veteranos: Battaglia, Riquelme y Palermo para aprovechar un partido como el que tenían para dar un golpe sobre la mesa, gritar un "Aquí estamos" y para poner una primera piedra en el camino hacia un presente deportivo mejor.






Lo que yo por lo menos no me esperaba es, lo primero, casualidades de la vida, fueran los tres jugadores inmersos en esa conjura, los que anotaran los tres goles de la victoria ante Vélez.
Pero lo que motiva esta entrada, en gran parte, son los goles de Riquelme, digno de cualquier parabólica y que parece que se estaba guardando para un partido así y tapar la boca a todos aquellos que ponen en duda su talento en Boca.
Y luego el de Palermo, que venía de anotar dos con Argentina, tampoco podía perder la oportunidad seguir sumando tantos en su histórica cuenta en el fútbol argentino.

"El Loco" también en un partido tan importante, no podía meter un gol normal, tuvo que ser un cabezazo desde cuarenta metros tras el mal rechace (mal porque siempre hay que echarla fuera) del meta del Fortín.

Ojo, que si la victoria puede ser un punto de inflexión para Boca, no es el fin para Vélez, que puede encontrar hasta justificable perder puntos en campos difíciles y encima a vida o muerte. Y también anotad el nombre de Cristaldo, que está haciendo un gran torneo y quizás se haya hecho un nombre en la agenda de algún club europeo.

Qué emocionante está el Apertura.
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