Jugadores que no venden camisetas pero sí compran ilusión

por | 15:39:00
Y además a kilos. Y es que en un año futbolístico en el que parece que el mundo comienza y acaba en el Barça, en un año en el que parece que el partido del siglo es Messi VS Cristiano Ronaldo, en una temporada en la que parece que el saber vender a un futbolista está siendo más capital que el saber ubicarlo dentro del campo, me gustaría destacar a los futbolistas que están consiguiendo que sus equipos sean lo que están siendo, a los artífices silenciosos de que este juego maravilloso siga generando ilusiones y que determinadas ligas estén un puntito por encima del resto.

En Madrid, me encuentro a dos futbolistas recién llegados a la disciplina merengue. Dos jugadores jóvenes, pero que juegan con un temple muy propio de los veteranos. Uno, Arbeloa, se ha encargado de que nos olvidemos de que el club de Chamartín no tiene lateral izquierdo y probablemente le ha puesto las pilas a Sergio Ramos. Y el otro, Ezequiel Garay, acusado de ser lento y de no tener capacidad para jugar en este tipo de clubs, ha hecho que ni tan siquiera la baja de Pepe sea un sinónimo de pavor para el bueno de Casillas. Al contrario, el central argentino saca el balón con un "tempismo" muy propio de los Ruggieri o Passarella, líberos que históricamente no demostraron una velocidad extrema pero sí una inteligencia de la que luego hubieron herederos como Ronald Koeman, Nourredine Naybet o, más recientemente, Gerard Piqué. Todos ellos futbolistas no demasiado rápidos pero con inteligencia de sobra.

Además, encontramos otro par de casos curiosos. En primer lugar, el casi soterrado progreso de un futbolista que llegó de River sin ser nadie y que en tres temporadas y con apenas 22 años se ha convertido en el delantero centro titular del Real Madrid. Gonzalo Higuaín ha logrado callar a los detractores de un tipo de futbolista que no es brillante pero sí efectivo y que se caracteriza por estar sin estar. Como el primer Raúl. El segundo caso curioso es el de un futbolista que jugó 45 minutos en el primer partido de pretemporada y al que se le llegó a quitar el dorsal. Pero ahora ha recuperado el dorsal y, por lo que parece, las credenciales que le hicieron meritorios de pasar del Hamburgo a Concha Espina. Rafa Van der Vaart se ha convertido en un futbolista con una alta capacidad asociativa en un centro del campo en el que existen muchos jugadores que no llegan a ser ni volantes ni mediapuntas ni extremos. 

Un ejemplo de cuatro futbolistas que a priori no venían para ser titulares en la liga española y que, poco a poco, han dado brillo a uno de los equipos punteros y, de paso, a un campeonato que parece que poco a poco le recorta ventaja a la Premier en su vertiginosa carrera por ser la primera liga del mundo. Pero no son los únicos. Futbolistas como Mata, Sergi Busquets, Pedro, Éver Banega, Nilmar, Mathieu, Renato o el mismo Borja Valero resultan futbolistas que sin ser estrellas están haciendo que sus equipos estén donde están. Mis felicitaciones a los responsables de que los disfrutemos. 

JM Martín

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