Mentalidad grande, ande o no ande

por | 20:02:00
La lengua inquieta del inquieto escocés Sir Alex Ferguson salía a pasear por enésima vez esta semana, atacando al rival mancuriano, a la sazón el City de las petrolibras, criticando que este es un equipo pequeño con una mentalidad pequeña. Y entra dentro de la lógica criticar a los nuevos ricos desde los poderes más establecidos (y anquilosados, me atrevería a afirmar) por varias razones: la primera, una cuestión de clase, de glamour, algo discutible atendiendo al modus vivendi de un señor que curriculums a parte jamás mostró una mesura dialéctica, algo decididamente glamouroso. La segunda razón por la que se suele criticar a una potencia pujante es el miedo. Y atendiendo a la política de contrataciones de los dos clubs de Manchester, el equipo del norteamericano Malcolm Glazer tiene motivos para mirar con recelo a su vecino árabe.

El City, al contrario que el año pasado, está construyendo desde el pasado mercado de invierno un equipo con cabeza. Recordemos que, dadas las catastróficas cifras en términos de resultados obtenidas los primeros meses de Premier League, se trató de dar varios golpes de efecto en forma de contrataciones medianamente inteligentes, de las cual destacaría a Bellamy y a Bridge. El galés, jugador con capacidad de anotación, cuerpo idóneo para la Premier y una inteligencia bastante productiva. Y el lateral inglés siempre me pareció un futbolista bastante válido, pese a tener ya un buen lateral como era Garrido.

Y ha sido este verano cuando la maquinaria, una vez semiengrasada, se ha puesto a funcionar a lo grande. No me emocionó el fichaje de Roque Santa Cruz, un futbolista que apuntaba mucho en Munich pero cuya importancia en el juego no acaba de convencerme para equipos que aspiran a cotas altas. Pero el fichaje de Gareth Barry sí me pareció un golpe sobre la mesa. El inglés es un futbolista de jerarquía, de equilibrio defensivo, de visión más que aceptable, y sobretodo me parece un complemento ideal para el que realmente sabe de esto en los blues: Stephen Ireland. Toque, carácter y capacidad de distribución, unidas a un disparo más que aceptable para llevar el timón de un buen City. Los fichajes en la delantera son de perogrullo: todo el mundo sabe que tanto Emmanuel Adebayor como el Apache Tévez van a aportar cosas, cada uno a su estilo: uno goles y presencia y el otro carácter y capacidad para echarse el equipo a sus espaldas. Si a ellos unimos al recientemente contratado Kolo Abib Touré, con el factor añadido de haber perjudicado a un Arsenal sobre el que cada vez tengo más dudas, nos puede salir, a poco que los Micah Richards, Kompany y de Jong tengan una buena temporada, una alternativa de poder a corto plazo que discuta la hegemonía de los cuatro grandes.

Y mientras, en el barrio de enfrente, el United gasta los 94 millones de € obtenidos por Ronaldo en el ecuatoriano Valencia, un extremo por probar en grandes clubs, y un Michael Owen cuyos mejores días parecen haber pasado. Esperemos, por el bien del fútbol, que el nivel de ambos equipos mantenga la grandeza de una Premier que engancha, y que la mentalidad y la capacidad de los buenos clubs que tiene el campeonato inglés consigan la difícil tarea de igualar en grandeza a la inmensa lengua de Alex Ferguson, ese simpático señor escocés que, muchas veces, debería pensar lo que dice.

JM Martín
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