Acostumbrados al jamón, el chóped sabe a poco

por | 23:38:00
Y es que no hay otra manera de explicarlo mejor. Si hace un par de días hablábamos de que el Barça iba en caída libre, todos los dedos acusaban, entre otros, a Ronaldinho.

El mejor jugador del mundo, el hombre de la sonrisa eterna, la encarnación del juego vistoso...Todos los alagos que se han escrito y dicho sobre él, se han tornado puñales empapados en veneno y no creo que haya otro culpable más que él.
Mirando uno a uno a todos sus compañeros ninguno a bajado tanto su nivel como el crack barsileño.
Desde su vuelta del Mundial, el Gaucho no es el mismo. Parece que ya no tiene esa quinta velocidad de creación y ejecución, vive de su extraordinario toque que le ha dado un montón de goles a balón parado este año salvando partidos difíciles pero ha dejado de hacer jugar a todo lo que se mueve a su alrededor.
Creo que este es el mejor ejemplo, lo que antes eran dos asistencias de gol en un partido se ha convertido en un gol de falta o de penalty (con más o menos importancia).

Hemos dejado de ver sus pases a la velocidad del rayo o mirando al tendido para verle recibir de espaldas y darla hacia atrás, hemos dejado de verle sonreir para verle quejarse al árbitro, hemos dejado de ver como hace un caño para ver como "saca los codos a pasear" y así una larga lista de síntomas y evidencias de un cambio a peor.
Yo, personalmente, creo que no ha sabido evolucionar su juego. Al cuarto año en la Liga todos los jugadores saben exactamente que pasa por su cabeza, cuando amaga y cuando no y nota cuando se queda sin ideas.

Todo esto, al igual que los rivales, lo nota el equipo, que ve como su estandarte, su tabla de salvación esta agotada y nadie parece saber por qué. Obvio. Sólo el lo sabe.
Su club y sus compañeros (salvo alguna excepción) quieren que el brasileño este feliz y se preocupe de jugar, la afición y los medios están esperando el mínimo guiño para lanzar a los cuatro vientos su recuperación.
Sólo Ronaldinho sabe como recuperar la alegría en el fútbol.

Yo no sé si el año que viene volverá a verse a este gran Ronaldinho o si se marchará a otro lado en busca de su reactivación futbolísitca y de nuevos retos. Pase lo que pase, me quedaré con todo lo bueno que ha dejado en Barcelona y en el fútbol.

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