Toco y me voy: Enzo, Ramón, River

por | 19:36:00
Que River Plate no está en su mejor momento es algo que no se puede negar. Hasta está mirando de reojo por los promedios de descenso, y eso, para un equipo histórico en el fútbol mundial es algo que, más allá de nuestras preferencias futbolísticas, llama cuanto menos la atención.

Hace unos meses se produjo un cambio que gran parte de su afición reclamaba, un cambio en la dirección desde los despachos, dando una oportunidad a un nuevo equipo liderado por Daniel Pasarella, quien apunta un nuevo episodio personal dentro de la historia de la institución: gran jugador, gran entrenador y ahora aspirante a gran dirigente.

Era obvio que el cambio en la trayectoria deportiva del equipo no iba a ser como el Cola-Cao, instantáneo, y creo que nadie va a sacar conclusiones de su gestión tan pronto. Primero por haber tenido que combatir con la crisis económica que le ha impedido, entre otras cosas, hacer contrataciones de calidad para construir un nuevo equipo y segundo, porque no corren los mejores tiempos para el semillero 'Millonario'.

Es un momento en el que todo el mundo debe de arrimar el hombro y saber que va a costar trabajo volver a encontrar la senda.
Justo en eso no debió pensar Ramón Díaz hace unas semanas, cuando públicamente se postuló para ser el entrenador de River. Nadie cuestiona su amor por la banda sangre, ni que con él al frente se haya vivido la última gran etapa de River a nivel deportivo, pero no es el mejor momento como para hacer eso con un entrenador con contrato en vigor (y al que llegó a entrenar) en el banco que quiere ocupar.

Algo que crea división en la masa social riverplatense: el 'Pelado' es ídolo, pero está demostrando pocos códigos con esta maniobra, sea voluntaria o no.

Eso mismo estaría pensando otro de los jugadores a los que entrenó y que estuvo a punto de entrar en la directiva de River: el gran Enzo Francescoli. Hoy el crack uruguayo anda metido en el negocio audivisual futbolístico, pero sigue muy de cerca la actualidad del club que le dio todo.
Si bien se dice que Díaz y Francescoli no se llevaban del todo bien durante los años que compartieron vestuario en el Monumental, el que fuera 9 de River dejó claro que si Díaz quería ayudar a River, ofrecerse como entrenador de la manera en la que lo está haciendo, no es la mejor manera.

Lo que sí que es seguro, sean cuales sean las intenciones de Díaz y las de Francescoli, que se hable de esta manera primero del puesto de Astrada, que se parte el pecho por sacar esto adelante, y después de River como institución, de donde creo que tendría que salir Pasarella para poner orden, nadie parece mirar por el bien de River salvo los que salen al campo... y visto lo visto, es para preocuparse.
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