Bendtner, ese extraño delantero

por | 12:35:00
El Arsenal y todo lo que le rodea es uno de los temas de los que más me apasiona hablar. Su filosofía, su entrenador, sus fichajes, su forma de jugar e incluso los extraños jugadores de los que dispone.

Extraños jugadores porque se salen de la regla habitual. Denilson, el brasileño menos brasileño desde Mauro Silva. Diaby ese ¿centrocampista?¿delantero? que juega con el 2 y que no soy capaz de decir en qué posición, Walcott la gran esperanza británica que se ha quedado en actor secundario crucial y sobre todo, el objeto de este post: Nicklas Bendtner.

Cuando pensamos en Dinamarca y fútbol, los hermanos Laudrup vienen a nuestra mente. La velocidad de Brian por la banda, pero sobre todo a Michael y sus pases mirando al tendido dando grandes tardes de fútbol-arte. Sin embargo después de los Laudrup se perdió la magia. Sólo los Gronkjaer y Gravesen dieron algo de lustre al país nórdico. Pero estos eran otro tipo de jugador, pero es que nadie puede llegar a ser ni la sombra de Michael Laudrup. Pero una generación perdida después, apareció Bendtner. Un delantero que surgió de la cabeza de Wenger, que lo fichó en verano de 2004 del KB danés. A partir de ahí, empezó su carrera en los gunners con los reservas.

Las características físicas de Bendtner le predisponen para ser un delantero “tronco”. 1’94 cm y un aspecto tosco le otorgan la capacidad de ir bien por arriba, pero Bendtner no se siente cómodo utilizando sus atributos naturales. Es ese tipo de delantero grande nacido para ser asistente. Me recuerda a otro ilustre tronco nórdico, pero esta vez noruego, John Carew. Ese jugador que está cerca de los dos metros y nunca aprendió a rematar de cabeza. Bendtner quiere hacer algo más, quiere jugar con los pies, si no fuera sí no estaría en el Arsenal.

Con la lesión de este año de Van Persie, se ha convertido en la referencia ofensiva del Arsenal. Cesc lo tiene delante abriendo espacios y su poderío físico es crucial teniendo a jugadores en banda como Walcott, Nasri o Arshavin, jugadores que sacan muchas ventajas y muchos centros al área.

Bendtner es especial. Es especial porque él ha querido ser algo más que un nueve, ha querido ser un futbolista total y aún está lejos de lograrlo, me atrevería a decir que nunca lo logrará, pero lo que sí ha conseguido es que una década después, Dinamarca tenga una referencia mundial en su selección. Sus números lo avalan, en sus 32 partidos con la selección ha marcado 11 goles. Una cifra nada desdeñable para un combinado como el danés.

El pasado martes, Bendtner se destapaba con tres goles frente al Oporto. Cierto es que el último era contra un juguete roto, pero marcar tres goles en Champions está reservado para los grandes y Bendtner lo es, por lo menos en altura.
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