Un famoso anuncio de yacom hablaba del hombre desactualizado, ese tío que seguía utilizando las expresiones de los 80 y que lo peor de todo es que le seguían haciendo gracia. Futbolísticamente hablando, siempre he pensado que habían ciertos jugadores que habían sido engullidos por la forma de jugar que se ha ido imponiendo en los últimos años.
Y es que hasta hace diez años no existía el doble pivote. había un medio centro y un media punta. Y los extremos jugaban pegados a banda y no les podías pedir que defendieran, eran otros tiempos. pero con la llegada del fútbol moderno, hay ciertas posiciones que han desaparecido y jugadores que crecieron bajo el ala de esos sistemas quedaron huérfanos de posición al llegar al fútbol profesional. El primer jugador del que voy a hablar fue una gran decepción para mi: a pesar de hacer unas grandes temporadas siempre le falto dar un paso adelante de calidad y es que Pablo César Aimar iba para clásico y se quedó por el camino.

Cuando fichó por el Valencia se le presentó como el crack del futuro, como el nuevo Maradona (ya era el tercer o cuarto nuevo Maradona), pero el fútbol europeo le reservaba una sorpresa: en Valencia no se jugaba con media punta, no existía el enganche. Aimar tuvo que acostumbrarse a trabajar en el medio campo y a esa posición tan vaga y extraña que los periodistas llaman segundo punta. Con un solo delantero por delante las opciones de pase se reducían y partiendo de posiciones tan adelantadas el espacio también se reducía. Aimar se sacrificó por el equipo y cuajó grandes temporadas, pero nunca fue el jugador desequilibrante que la afición valencianista esperaba.
El segundo ejemplo que quiero debatir con vosotros es Fernando Gago, el jugador bonaerense se convirtió muy joven en el jefe del mediocampo boquense. Con el 5 a la espalda era el típico medio centro argentino, que defiende y ataca, que llega al borde del área y con rapidez vuelve a hacer sus labores defensivas. Y supongo que por esas características y por su juventud, Pedja Mijatovic decidió incorporarlo al Real Madrid.
