Toco y me voy: Pablo Aimar & Javier Saviola

por | 14:13:00
Ya sin Confederaciones, esperando a que se defina la final de la Libertadores y del Clausura y siempre con un ojo en el Brasileirao, seguimos dando vueltas a lo que acontece en el fútbol y como todos los lunes, toca echar un vistazo al fútbol sudamericano y hoy más concretamente haciendo un extraño puente entre Buenos Aires y Lisboa.

Los más viejos del lugar recordamos a un fantástico equipo de River Plate en la segunda mitad de los noventa. Las marchas de Francescoli y de Marcelo Salas fueron rápidamente olvidadas (en el rendimiento del equipo en el terreno de juego) por la gran irrupción de dos jóvenes de las inferiores del equipo del equipo de la banda sangre que se entendieron a la perfección desde el primer momento y que son los protagonistas de esta entrada: Aimar y Saviola.
Junto al colombiano Juan Pablo Ángel (hoy estrella de la MLS) formaron un tridente ofensivo que hizo que River fuera uno de los equipos más temibles (y que mejor fútbol hacía) en el cono sur.

Entre el debut de Pablo Aimar (1997) y la marcha de Javier Saviola (2000), los Millonarios lograron dos Aperturas y un Clausura, además de conseguir que toda Europa estuviera pendiente a aquellos dos pequeños jugadores que enloquecían a la grada del Monumental con sus goles y jugadas y que hacían soñar de cara al futuro de la selección argentina con su presencia.

Dos equipos de la liga española hicieron que esta dupla se separara. En el mercado de invierno el Valencia hizo un gran esfuerzo para llevarse al enganche a la Ciudad del Turia y unos meses más tarde el Barcelona contrataba al joven delantero por unos 24 millones de dólares para responder así a la llegada de Zidane al Real Madrid.
Aimar maravilló en sus primero partidos pero acusó el cambio del fútbol sudaméricano al europeo, eso sí, fue protagonista en los capítulos más gloriosos del club ché en los últimos años: una Liga en 2002 y el año mágico de 2004 con la Liga, la UEFA y la Supercopa de Europa. A partir de esa temporada sus continuos problemas físicos le hicieron perder peso en el equipo y acabó traspasdo al Zaragoza donde jugó dos años y se marchó con el descenso del equipo en 2008...

Saviola, por su parte, tuvo una introducción más lenta en el fútbol europeo. Su entrenador por aquel entonces, Carles Reixach, le daba muchos minutos en casa y le dejaba unos pocos en los partidos disputados fuera de casa. Estuvo tres años en Barcelona donde no ganó ningún título, pero sí que conquistó a la afición. Con la llegada de Laporta a la presidencia y su nueva política de salarios, Saviola inició un curioso periplo de cesiones que le llevaron a Mónaco y a Sevilla (donde logró una UEFA) hasta que finalizó su relación contractual con el club culé y se marchó al Real Madrid.
Estuvo en el club blanco dos temporadas con una presencia casi testimonial, pero donde se llenó la saca y se llevó un par de títulos: una Liga y una Supercopa de España.






Pero el destino es juguetón y curioso. Ha querido que casi diez años después, con estos dos jugadores encarando la cuesta abajo de su plenitud física para el juego a primerísimo nivel, se vuelvan a encontrar en un equipo: el Benfica.
Las Ágilas contrataron la temporada pasada a Pablo Aimar (deseo de su nuevo entrenador que le conocía de su estancia en Valencia, Quique Sánchez Flores) y para este nuevo curso han apostado por el delantero que no contaba en el Real Madrid.
Así, el Benfica, contará con una dupla que hace algo más de una década ilusionaba al fútbol argentino y mundial con sus posibilidades, y si sus carreras han sido buenas, siempre nos quedará el regusto de que pudieron hacer mucho más, uno, Aimar, por sus problemas físicos, y el otro, Saviola, por un continuo mal asesoramiento a la hora de tomar decisiones de cara a su futuro.

Esperemos que para la temporada que viene, al volver a verse, quieran rememorar viejos tiempos en forma de buenos partidos y éxitos deportivos.
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