No acabamos el postre y ya nos sirvieron el café

por | 23:04:00
Sí amigos, todavía la Federación Española tiene de gira el trofeo de la Eurcopa conquistada y en este mismo fin de semana arrancó la fase de clasificación para el Mundial que se celebrará en poco menos de dos años en Sudáfrica.

Y es que el fútbol, como tantos aspectos de la vida, no deja tiempo para el recreo de glorias pasadas.

De este fin de semana de fútbol de selecciones y partidos de Segunda División (¡el Levante ganó!) he querido destacar dos nombres propios, uno por lo negativo y otro por lo positivo.
En el lado negativo, me preocupa el rol de barco a la deriva que ha tomado la hasta no hace mucho temible y fiable Francia y en el positivo el buen inicio de temporada de Di Natale, que marca con su club y con su selección.

Ya escribí en su día, con motivo de la Eurocopa, de la pésima gestión del relevo generacional que Raymond Domenech y la repercusión que ha tenido en el caché que tiene, a día de hoy, Francia en el panorama futbolístico mundial alejadísimo del de hace tan sólo un par de años, que aunque contaba con estrellas en la cuesta abajo de su carrera, tenían un rigor táctico muy bueno.
Después de su decepcionante actuación en la Eurocopa inició su camino hacia Sudáfrica con una dolorosa derrota ante Austria (sí, el mismo equipo que en círculos privados abogaba porque abandonaran la Eurocopa y que en esta bitácora catalogué como "el peor equipo de la Euro, participantes por ser anfitriones") por tres tantos a uno.

¿Por qué digo que se ha llevado mal el relevo generacional? Porque Domenech ha pasado de llevar un equipo que llevaban diez años juntos (con lo bueno y lo malo que eso conlleva) sin atreverse a tocar ni una línea de las que hasta su llegada habían funcionado y sin tener la suficiente visión para ir incluyendo a jóvenes que fueran aprendiendo.
Tal vez Ribery haya sido el único (hubiera sido un crimen no convocarlo) y ya en los últimos tiempos Nasri y Benzema fueron tomando peso en el equipo... pero demasiado tarde.
Sagna, Mandanda, Gourcuff... han pasado de golpe y porrazo a tener un peso en el equipo que quizás todavía ni tengan en sus clubs.

En la cara opuesta de la moneda está Di Natale y su estado de gracia. Tampoco es que Italia haya encantado en su ajustadísima victoria ante Chipre por 1-2, pero la firma de los dos goles fueron del delantero del Udinese que también firmó un doblete en la primera jornada del Scudetto el fin de semana pasado en la victoria por 3-1 ante el debilitado Palermo.

Fue el mítico Giovanni Trapattoni quien llevó al delantero napolitano a debutar con la Squadra Azzurra tras sus buenas temporadas en el Udinese, pero no llegó a ser un fijo hasta la llegada al banquillo italiano de Roberto Donadoni, quien encontró en Di Natale el sustituto de un Del Piero en Serie B y de un Totti que iba a caballo entre la retirada de la selección y las lesiones.
Su rendimiento fue del agrado del otrora miembro del gran Milan de los noventa y su compenetración con Luca Toni (con quien ya coincido en el Empoli) le hicieron ganarse un billete para la última Eurocopa, su debut en una gran cita pasando la treintena, colocándose por delante de Cassano y de Del Piero.

No tuvo un gran torneo pero su participación en la fase de clasificación, su Eurocopa y su buen arranque liguero han hecho que el nuevo (por decir algo) seleccionador Marcello Lippi haya seguido contando con él de cara a la clasificación para Sudáfrica... de momento la apuesta le salió bien con dos goles que equivalen a una victoria con la que a priori se contaba y que visto lo visto se celebra.
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