El Cuaderno: Ataque del Real Madrid vs. la Real Sociedad

por | 19:24:00
El equilibrio es una de las palabras que más ha sonado en los últimos días cuando se ha debatido con más o menos profundidad sobre el juego del Real Madrid. La última línea de ataque que ha confeccionado Ancelotti con Cristiano Ronaldo, Benzema y Bale de la que ha avisado que cuentan con menos responsabilidad en el trabajo defensivo, provoca que por momentos, el equipo 'se parta' en cuanto a tres, cuatro jugadores que se queden descolgados tras la pérdida.

Ayer sábado, el Real Madrid firmó una primera parte en su partido contra la Real Sociedad bastante llamativa. Primero en cuanto a posesión y ya después en ocasiones y recuperaciones de pelota. Con estos números el Madrid, una vez más, planteó un partido 'vertiginoso', pero la poca oposición realista empujó a que ese ataque fuera casi continúo, provocando que esos tres jugadores descolgados 'tuvieran sentido'.
Repasemos las jugadas de los goles y algo más de esa primera mitad:


Esta captura corresponde a un disparo al larguero de Cristiano Ronaldo con el partido con el empate a cero inicial. El portugués parte desde su zona habitual, escorado a la izquierda, con una opción en corto (Modric), dos referencias para el centro (Benzema y Bale), un futbolista que atacará el espacio que genera la atención en Cristiano Ronaldo (Khedira) y la incorporación del lateral (Carvajal). Seis jugadores en la zona de tres cuartos, que a lo primero que obliga es a que la Real tenga que igualar, por lo menos, en cuanto a hombres la jugada. La jugada tienen finalización, pero en caso de haber recuperado, la Real tenía a su portero y a ocho jugadores de campo a menos de treinta y cinco metros de su potería, mal panorama para iniciar un ataque peligroso, ya que hasta en esa circustancia podrían volver tres de los seis jugadores que llevaron a cabo el ataque del Madrid (contando con que tres no iban a bajar).


El inicio de la jugada del primer gol nos enseña dos detalles de estos primeros partidos del Madrid de Ancelotti. El primero, la tendencia a 'partirse'. El balón largo de Xabi Alonso, que con su vuelta está comenzando a corregir esto, muestra el 4-2-4 con el que el equipo se dispuso iniciando la jugada. Pero la disposición de los atacantes anuló las referencias con las que pudiera contar la Real para defender, con Benzema, receptor del balón largo y asistente después, acostado en la izquierda, Bale listo para atacar al espacio y Ronaldo entrando por la derecha.


La jugada del 2-0 intercambió ejecutores, Ronaldo asistió y Benzema finalizó, pero volvió a mostrar a un Madrid que atacaba con tanto que empujaba a la Real hacia su portería. En esta ocasión las posiciones de los atacantes no escapaban de las teóricas con Ronaldo por la izquierda, Benzema por el centro y Bale por la izquierda, pero se puede observar la incorporación de Khedira, quién diría que debía guardar las espaldas de estos tres, y, más al fondo, a Arbeloa, que actuó como lateral izquierdo y que ofreció el desdoblamiento pero que no fue necesario en esta ocasión.


La jugada que precede este párrafo no acabó en gol, pero suma para explicar la tendencia del Madrid en este primer tiempo. Misma disposición de los tres de arriba, la incorporación de Arbeloa por izquierda hace que la Real se vuelque en su banda derecha y desproteja la izquierda. La jugada nace en izquierda y acaba por derecha con cinco jugadores participando en la jugada y con Carvajal abortando su incorporación sin espacio para sorprender.


La jugada del cuarto gol también tiene contenido para analizar. Una vez más intercambio de posiciones con Ronaldo por derecha, Benzema por izquierda y Bale por dentro pero no en posición de nueve, sino algo más retrasado, creando un espacio que aprovecha Khedira para marcar finalmente.
Ojo que la jugada nace con una conducción de Carvajal que acaba a la misma altura que el internacional alemán.
Como en todos los ataques, la Real una vez sometida a defender con seis jugadores a veinte metros de su área.






La segunda parte, por el resultado, la bajada de tensión y las correciones que hizo Arrasate en su equipo hizo que el partido se acercara más a una contienda entre dos equipos más cercanos a lo terrenal y el saldo (1-1) más justo con lo que se vio en ese periodo. Seguramente si el Madrid hubiera apretado en la primera mitad le hubiera dado como para ganar de no ir ya con buena renta, pero la pregunta es clara: Este empuje ¿es válido para sacar partidos adelante ante rivales con potencial como para robar en el medio del campo o salir bien tras recuperar? Los partidos más exigentes hasta ahora (Atlético, Barça y Juve -en Turín-) no parecen dar la razón a Ancelotti.
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