Libertad, una cuestión de espacios

por | 22:01:00
Respondía el pasado fin de semana Raul González Blanco a las críticas de su frente opositor con un gol y un penalty provocado. Las hordas de periodistas proteccionistas aclamaron aquello de "el que nunca hace nada" o "el siete de España" y los más repetitivos de ellos nos recordaban que los guarismos y trofeos recolectados durante los últimos quince años por el de Colonia Marconi deben ser respetados, pudiendo llegar a sonar esto último a recalcitrante de cierto régimen político que tanta paz llevó como descanso heredamos el resto. Y es que una vez oí a Edu Macià, ex secretario técnico del Valencia y actualmente en Liverpool, que al futbolista se le paga no por lo que ha hecho, sino por lo que debe hacer.


Más allá de que el siete del Madrid anotara un gol (que hubiera anotado mi vecina la murciana que vive en el quinto y ahora está en Santomera si en vez de estar de vacaciones hubiera estado rondando el área de Aranzubía) o que provocara un penalty (que para esas cosas están los delanteros, pienso yo), Raul puede llegar a suponer un problema en lo táctico para el Madrid y un dolor de cabeza para cierto astro portugués del equipo blanco. Me explico. A Pellegrini no le gusta jugar por las bandas, algo respetable teniendo en cuenta el uso y abuso que hace de los laterales (que a mí, si me preguntan, pues oiga, perfecto). Pero a Pellegrini le obsesiona el aprovechamiento de espacios, y este concepto tan futbolero y tan estratégico ( y tan de Ikea, si me ponen) no consiste en apiñar futbolistas, sino en ubicarlos provocando equidistancias aquí y superioridades allá. Vamos, que de lo que va el juego pellegrinesco es de jugar con once señores que aprovechen el espacio. Y me da a mí que al psudo-cani de Madeira (el 9 del Madrid, que tengo que decir que le quedaría mejor otro dorsal) le agobia tener a tanto tío por delante. Porque un delantero con tanta movilidad y recursos como Benzema (me descubro ante un pedazo de delantero) siempre te abre espacios, pero la pregunta es: ¿sale rentable tener a un tipo que corre a por todos los balones como pollo sin cabeza y que está para engordar estadísticas a base de ratonear balones? ¿sale rentable cuando le resta espacio de explosividad y capacidad de sorpresa al que probablemente sea uno de los tres mejores futbolistas del mundo como es Cristiano Ronaldo?

La libertad que busca Cristiano Ronaldo estaría a buen recaudo con cierto holandés de generosas entradas y tobillos de cristal, o con otro un poco más alto que lleva el 17 y que tiene una cuenta de goles más larga que la factura de teléfono de Jorge Mendes, o con un argentino que parece Raul cuando Raul era incuestionable, o con un fabuloso medio con pinta de pirata por detrás. La libertad que a veces se busca no depende de otra cosa más que del espacio que se nos dé. Y con tanto tipo por delante, Cristiano Ronaldo va a tener que reinventarse, cosa que no sé yo hasta qué punto sería bueno, porque con el que conocimos en Manchester creo que nos quedamos todos.

JM Martín
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