Siempre me he declarado fan del Arsenal. Ya sea por su estilo de juego o por su estilo en los despachos desde que llegó Arsene Wenger. Pero he de admitir que en los últimos años me había dejado de ilusionar. Ya no llegaban tantos jugadores de su equipo reserva y las caras que se veían en el Emirates Stadium eran casi siempre las mismas.
Incluso los resultados empezaron a abandonar al equipo de Wenger, el último año le costó llegar al cuarto puesto de la Premier y Chelsea, Liverpool y ManU se le escaparon muy pronto en el campeonato local y Aston Villa le complicó el cuarto puesto.
Pero algo ha cambiado este año en los Gunners. Se ha ido Adebayor, se ha ido Kolo Touré y varios jugadores han renovado sus galones al frente del equipo. Tanto Denilson como Song tienen la oportunidad de demostrar que pueden ser los titulares indiscutibles en el medio centro y Cesc es el auténtico líder y capitán del equipo.

Quizá no gane la Premier (me atrevería a decir que seguro que no), pero debe consolidar un equipo joven con el que poder luchar en los próximos años por el lugar que merece.