Os dejo el texto que envié al Fútbol es Injusto para participar en el concurso sobre la selección española y en el que al final quedé tercero. A ver que os parece
He de haceros una confesión, hace mucho, mucho, pero que mucho tiempo que España no me engancha lo más mínimo.
Recuerdo cuando era un niño, ajeno a todo lo que mueve el fútbol, cada vez que llegaba una gran cita, pensaba que España tenía muchas posibilidades de ganarla. Me acuerdo de las grandes generaciones que he visto vistiendo la Roja: Míchel y Butragueño; Guardiola, Guerrero y Caminero; Pizzi Alfonso y Hierro; Raúl, Mendieta y Etxeberría; Joaquín, Morientes; Vicente… Un largo listado de jugadores que los tenía como los mejores de Europa en su puesto no hacían más que decepcionarme en cada Mundial o Eurocopa en el que participaban.
Cuando no tenía mucho conocimiento pues sí, achacaba el no llegar a hacer algo importante a estos factores, pero creo que fue la eliminación de USA 94 la que me abrió los ojos y me confirmo lo que luego muchos me corroboraban… quizás el puesto de España en el mundo era ese, los cuartos de final (cuando se alcazaban) y que le faltaba tener una identidad propia como equipo para dar ese salto de calidad. Incluso pensaba que ese momento nunca llegaría (cuántas veces habre dicho lo de “me moriré y España no habrá ganado nada”).
Y no os voy a engañar, para la disputa de esta Eurocopa no me esperaba mucho más. Un seleccionador puesto a los pies de los caballos y una polémica en torno a la presencia de Raúl que temía que afectar en forma de presión por demostrar a otros jugadores participantes. Por supuesto, las campañas mediáticas que se montaron en torno a la selección también me sonaban…
Aunque me daba igual quien ganara (creo que es la mejor manera de disfrutar un torneo corto) si que deseaba que el que triunfara un equipo que hiciera una apuesta más atractiva que los campeones de los últimos torneos… que lo hiciera España fue una sorpresa y un mal menor, a cambio de los grandes partidos que nos regaló.