Otro que también ha firmado un gran año ha sido Messi, El final de la temporada pasada fue el que se echó el equipo a la espalda cuando era una nave sin rumbo y este año ha empezado como un tiro con la inercia de los Juegos Olímpicos, en los que quizás no estuvo a su nivel habitual, pero le permitió rodarse para demostrar que hoy es el jugador más desequilibrante del mundo. Su gran pecado ha sido el no haber ganado títulos con el Barcelona, lo que le apartó de la lucha por los grandes galardones individuales.Uno de los grandes triunfadores que parece que ya ha quedado en el olvido ha sido Marcos Senna. Los "entendidos" pedían a Xabi Alonso antes que a él en la selección española campeona de Europa pero el brasilero nacionalizado se ha eregido como el hombre que aportó equilibrio y que supo vivir a la sombra de Xavi, Iniesta y Silva guardándoles las espaldas y demostrando que puede "seguirles el ritmo" cuando se trata de tocar el balón.
sombra a los demás, pero sí que han habido muchos jugadores que han tocado a la puerta. Me ha llamado la atención Pepe Sand un curtido delantero que ha base de goles se ha hecho un hueco hasta en la albiceleste desde Lanús. Otro modesto y que ya ha pasado por aquí en alguna ocasión es Diego Cagna, para mí, máximo responsable de todo lo bueno que está haciendo Tigre en estos años, bien escudado eso sí, por jugadores de la talla de Lázzaro, Islas, Morel o Giménez.
Si vamos a Brasil es imposible no hablar de Hernanes, el jugador más "apetecible" del campeón Sao Paulo o de Keirrison, el delantero que se tienen apuntados varios equipos europeos gracias a sus goles para el Cortitiba. Suena un tanto chulesco y no es mi intención menospreciar el torneo brasilero, pero son grandes triunfadores por darse a conocer en el mercado europeo.
Y así cierro mi rápido y superficial resumen de lo mejor del año. Si mañana el tiempo y el trabajo lo permite, me gustaría compartir con vosotros las noticias más relevantes del año.



















































